Cirugia Laparoscopica

Un laparoscopio es un tubo fino y largo (telescopio), que se inserta en el abdomen y permite visualizar los órganos abdominales con una cámara de vídeo.

Habitualmente, la cirugía laparoscópica da lugar a una estancia hospitalaria más breve que la tradicional. Dado que las incisiones relacionadas con la laparoscopia son muy pequeñas, el dolor que se asocia con el procedimiento es menor y el restablecimiento suele ser más rápido.

La cirugía laparoscópica no es apropiada para todas las intervenciones quirúrgicas. Algunos pacientes dependiendo del padecimiento y el tipo de cirugía continuarán precisando cirugía abierta tradicional.

Laparoscopia Diagnóstica:   Se utiliza para determinar la causa de un problema abdominal, o en ocasiones para proporcionar información adicional después de haber practicado otros exámenes. Incluso podría ser terapéutica ya que en caso de encontrar una patología que se trate por esta vía se realiza esta cirugía.

La Laparoscopia Pélvica o Ginecológica: Se usa tanto con objetivo diagnóstico, cuando la paciente experimenta dolor o una infección, como para intervenciones quirúrgicas como la ligadura de trompas  de Falopio o la extirpación de quistes ováricos u otras proliferaciones pélvicas anómalas.

La Cirugía Laparoscópica Intra Abdominal  Se utiliza para apendicetomía, cirugía de la vesícula biliar, reparaciones de hernias extirpación de tumores, cirugía de colon u  otros procedimientos.

¿CÓMO SE REALIZA LA LAPAROSCOPÍA?: Se practica una o varias pequeñas incisiones en el abdomen, que suelen ser de unos 0.5 a 1,5 cm.  A través de la incisión se colocan trocares o puertos de trabajo,  se inyecta dióxido de carbono, un gas que sirve para inflar el abdomen de modo que el cirujano disponga de más espacio en el que trabajar. Se inserta el laparoscopio y el cirujano visualiza los órganos a través del monitor de vídeo.  Se pueden utilizar otros instrumentos para mover los órganos y visualizarlos mejor llevando a cabo casi cualquier procedimiento quirúrgico.

Cuando termina el acto quirúrgico, se extraen el laparoscopio y cualquier otro instrumento y las incisiones se cierran con puntos de sutura.

Después de la intervención, el paciente puede experimentar discreto dolor en el lugar o lugares de la incisión, para lo que el médico le prescribirá un analgésico. Posiblemente, orinará con más frecuencia porque el gas ejerce presión sobre la vejiga urinaria. Puede presentar dolor en los hombros debido a que el gas irrita el diafragma, que comparte nervios con aquella zona.

Colecistectomía Laparoscópica: En el pasado… Cuando su cirujano recomendaba una operación de la vesícula biliar, quizás usted pensaba acerca de la experiencia de un familiar o amigo quien había tenido esta cirugía años atrás. Estas personas tenían una gran incisión y probablemente habían tenido mucho dolor después de la cirugía. Ellos estuvieron en el hospital por una semana y no regresaron a sus actividades normales alrededor de seis semanas. Usted puede estar preocupado por una experiencia similar. Quizás usted no puede darse el lujo de estar ausente de su trabajo, y está preocupado de no estar totalmente funcional en el hogar por un mes o más.

Existe una técnica innovadora con grandes ventajas. La extracción de la vesícula biliar es una de las más frecuentes cirugías llevadas a cabo en el mundo,  la mayoría de las cirugías de vesícula son realizadas laparoscópicamente. El nombre médico de este procedimiento es Colecistectomía Laparoscópica.

En vez de una incisión de cinco a siete pulgadas (13 – 18 cm), la operación requiere solamente cuatro pequeñas aperturas en el abdomen.

El paciente usualmente tiene mínimo dolor postoperatorio.

El paciente usualmente experimenta una recuperación más rápida que los pacientes operados con la cirugía tradicional de vesícula. La mayoría de los pacientes regresan a su hogar en un día y disfrutan un rápido retorno a las actividades normales.

La extracción quirúrgica de la vesícula biliar es el tratamiento más reconocido a través del tiempo y seguro para la patología de la vesícula biliar.

Antes de la cirugía, usted debe permanecer en ayuno de líquidos y sólidos desde la media noche del día anterior.

Usted debe bañarse la noche anterior o en la mañana de la cirugía.

Algún examen preparatorio puede ser requerido de acuerdo a su condición médica.

Si toma alguna medicación diariamente, discuta con su cirujano si él desea que tome alguna medicación en la mañana de la cirugía con un sorbo de agua. Si usted toma aspirina, adelgazantes de la sangre o medicación para artritis, usted necesita discutir con su cirujano el tiempo apropiado para suspender estas drogas antes de la cirugía.

Bajo anestesia general, el paciente va estar dormido durante la cirugía.

Usando una cánula (tubo delgado) el cirujano entra al abdomen en la región del ombligo.

Un laparoscopio (un fino telescopio) conectado a una cámara especial es introducido a través de la cánula, dando al cirujano una imagen magnificada de los órganos internos del paciente sobre una pantalla de televisión.

Otras cánulas son insertadas para permitirle a su cirujano separar delicadamente la vesícula de sus adherencias y extraerla a través de una de las aperturas.

Muchos cirujanos realizan una radiografía, llamada colangiografía, para identificar cálculos los cuales pueden estar localizados en la vía biliar o asegurar que las estructuras anatómicas han sido identificadas.

Si el cirujano encuentra uno o más cálculos en el colédoco, él puede extraer(los) usando un endoscopio especial, puede decidir extraerlos después usando otro procedimiento mínimamente invasivo o puede convertirla a una cirugía abierta con el objeto de extraer todos los cálculos en esta cirugía.

Después de que el cirujano ha extraído la vesícula, las pequeñas incisiones son cerradas con un punto o dos, o con una cinta quirúrgica.

 En un número pequeño de pacientes el método laparoscópico no es posible por la incapacidad de visualizar o manejar los órganos efectivamente. Cuando el cirujano decide que es más seguro convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, esto no es una complicación. Esta decisión significa buen juicio quirúrgico. Algunos factores que aumentan el riesgo de conversión a cirugía abierta, incluyen la obesidad, antecedentes de cirugías abdominales previas que causan cicatrices densas, o sangrado durante la cirugía. La decisión de ejecutar un procedimiento abierto es una decisión de juicio realizada por su cirujano antes o durante la cirugía. La decisión de convertir a cualquier procedimiento abierto es basada estrictamente en la seguridad del paciente.

La mayoría de los pacientes regresan a su hogar al día siguiente de la Colecistectomía Laparoscópica. Algunos pacientes incluso pueden regresar el mismo día de la cirugía, en comparación a cinco días después de un procedimiento tradicional abierto.

La mayoría de los pacientes pueden regresar a trabajar dentro de siete días después del procedimiento laparoscópico. Por supuesto, esto depende de la naturaleza de su empleo. Pacientes con trabajos administrativos o de escritorio usualmente retornar en pocos días, mientras los que tienen trabajos manuales o que tienen que levantar objetos pesados pueden demorarse un poquito más. Los pacientes que sufren procedimientos tradicionales no pueden retornar a sus actividades normales por cuatro a seis semanas.

Usando las técnicas laparoscópicas, el cirujano puede evitar una gran incisión, dejando al paciente solo con unas cuatro pequeñas marcas.

la tasa de complicaciones de la cirugía laparoscópica de vesícula es comparable a la tasa de complicaciones de la cirugía tradicional de la vesícula cuando se realiza por un cirujano adecuadamente entrenado.

Existen riesgos relacionados a cualquier clase de operación, la gran mayoría de los pacientes de colecistectomía laparoscópica experimentan pocas o no complicaciones, y rápidamente retornan a sus actividades normales. Es importante recordar que antes de sufrir cualquier tipo de cirugía (bien sea laparoscópica o abierta), usted debe preguntar a su cirujano a cerca de su experiencia y entrenamiento. Los riesgos de colecistectomía laparoscópica son menores que los riesgos de dejar una condición sin tratamiento.

Las complicaciones de la Colecistectomía Laparoscópica son infrecuentes, pero pueden incluir sangrado, infección, neumonía, coágulos de sangre o problemas cardíacos. Una lesión inadvertida de una estructura aledaña como el colédoco o el duodeno puede ocurrir y puede requerir otro procedimiento para repararla. Han sido descritas fugas de bilis al abdomen proveniente de los conductos que llevan la bilis desde el hígado hasta el duodeno.